Repasos espaciados para opositores: qué son y cómo programarlos
Actualizado el 30 de octubre de 2026
Un repaso espaciado consiste en volver a un tema a intervalos cada vez más largos, justo cuando empiezas a olvidarlo. Con tres repasos por tema (al día siguiente, a la semana y al mes) llegas a la siguiente vuelta recordando mucho más.
Por qué funcionan
Lo que estudias se olvida rápido al principio y más despacio después: es la curva del olvido que describió Hermann Ebbinghaus en el siglo XIX. Cada vez que recuerdas algo justo antes de olvidarlo, tardas más en olvidarlo la siguiente vez. Por eso los intervalos van creciendo.
Un calendario sencillo: 1, 7 y 30 días
Los intervalos exactos no son una ley; estos son fáciles de seguir. Si terminas un tema el 3 de noviembre:
| Repaso | Cuándo | Fecha |
|---|---|---|
| Repaso 1 | al día siguiente | 4 nov |
| Repaso 2 | a los 7 días | 10 nov |
| Repaso 3 | a los 30 días | 3 dic |
Dos reglas para que no se te desordene:
- Cada repaso espera al anterior. Si el repaso 1 lo haces tarde, el 2 se mueve también.
- Cuando empiezas una vuelta nueva de ese tema, los repasos vuelven a empezar desde la fecha nueva.
Qué hacer en un repaso
Releer el tema no es repasar. Lo que funciona es intentar recordar sin mirar:
- Escribe de memoria el esquema del tema, aunque sea incompleto.
- Compáralo con tus apuntes y marca lo que se te había olvidado.
- Haz 10 o 20 preguntas de test de ese tema y apunta la nota.
Un repaso así lleva de 15 a 30 minutos, según el tema.
Cuántos repasos te tocan
Cada tema pide tres repasos por vuelta. Si estudias unos 2 temas nuevos por semana, en cuanto el calendario esté en marcha tendrás unos 6 repasos semanales: menos de una hora al día si los haces cortos.