Método de vueltas o de arrastre: cuál elegir
Actualizado el 30 de octubre de 2026
Con las vueltas estudias todo el temario y vuelves a empezar, cada vez más rápido. Con el arrastre, cada día estudias algo nuevo y repasas todo lo anterior. Los dos funcionan; lo que cambia es cómo reparten el esfuerzo.
Cómo funciona cada uno
Por vueltas. Vas del tema 1 al 28. Al acabar, empiezas otra vuelta más corta, y así hasta el examen. Ves todo el temario pronto, pero entre una vuelta y la siguiente pasan semanas sin tocar cada tema.
De arrastre. Hoy estudias el tema 5 y repasas del 1 al 4. Mañana estudias el 6 y repasas del 1 al 5. El repaso crece cada día, así que no olvidas lo anterior, pero al final del temario el arrastre ocupa casi todo el tiempo.
| Vueltas | Arrastre | |
|---|---|---|
| Ves todo el temario | Pronto | Tarde |
| Olvido entre repasos | Más | Menos |
| Carga diaria | Estable | Crece cada día |
| Si te retrasas | Fácil de recolocar | Se acumula el repaso |
| Encaja con | Poco tiempo o horario irregular | Mucho tiempo y horas todos los días |
La opción intermedia: vueltas con repasos espaciados
Puedes quedarte con lo mejor de cada uno. Estudias por vueltas, pero cada tema que terminas tiene tres repasos cortos programados: al día siguiente, a la semana y al mes. Así no lo dejas semanas sin tocar, y el repaso no crece sin control porque cada tema solo pide tres repasos por vuelta. Lo explicamos en repasos espaciados para opositores.
Cómo elegir
- Si trabajas o tu horario cambia de una semana a otra, las vueltas son más fáciles de sostener.
- Si tienes muchas horas todos los días y te cuesta retener, el arrastre te obliga a repasar.
- Si dudas, empieza por vueltas con repasos espaciados y revisa en un mes cómo vas con los tests.